Marco histórico

La tradición europea – la Antigüedad, el cristianismo, la Edad Media, el Renacimiento y la Ilustración, la secularización y la cientificación, la «Era del Descubrimiento», la industrialización y un estilo de vida occidental moderno – ha unido nuestras culturas y lenguas europeas, mucho más allá de la familia romance. Por lo tanto, en el vocabulario del alemán, polaco, ruso y holandés… hay grandes porciones de palabras similares (cognados), especialmente derivadas del latín o del griego antiguo.

En los territorios romances, el latín siempre ha acompañado la vida cotidiana de los pueblos. En cuanto a la pronunciación, la formación de palabras y la construcción de oraciones, los vernáculos estaban lejos de los patrones clásicos de la literatura y de la enseñanza de hoy (cf. especialmente las llamadas «palabras populares» o mots populaires como lat. AQUA > fr. eau, MAND(U)CARE > fr. manger, it. mangiare). Estas palabras, particularmente presentes en los registros hablados, deben distinguirse de las palabras transmitidas por la escritura y la lectura. A menudo, estas «palabras cultas» o mots savants tienen una larga tradición (etimologia remota), enriquecida por la adaptación a las necesidades de designación de nuevas épocas y sociedades: Para proporcionar dos ejemplos llamativos: La ΔEMOKPATÍA / DEMOKRATIA de la polis ática no se corresponde con lo que significa la democracia moderna con los puntos de referencia de los derechos humanos, la soberanía de las personas, un ciudadano-un voto, la separación de poderes, la representación política que permite el control de grandes territorios. Para ilustrar hasta dónde podría llegar el cambio de connotación, tomemos el ejemplo de POPULUS. El mot populaire dio fr. peuple, in. people,… pero en alemán Pöbel (turba, gente con malos modales). El enriquecimiento, transmitido por la competencia lectora de lenguas antiguas y modernas, abarcó amplias áreas temáticas: teología, filosofía, ciencias, religión, artes y aplicaciones de todo tipo, comercio y educación. Palabras aprendidas como geometría, astronomie, humor, entusiasmo, Komödie, policía, biblioteka, Extase… son de extensión internacional («de caractère international»). La lingüística románica habla de «filiaciones cultas» (migrazione dotta). – Además, los préstamos repetidas desde las lenguas antiguas explica duplicados: mère al lado de maternité, maternel. Obviamente, la res publica literaria occidental recogió nuevo vocabulario para satisfacer nuevas necesidades de nomenclatura. Y la vida moderna pedía nuevas creaciones, compuestas en su mayoría por elementos latinos (liberalismo, comunismo, digitalización…), mientras que exotismos como el té, el kimono, el samovar, la patata, el machismo… se pueden tomar como testigos tempranos de una globalización futura.

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